INTELIGENCIA COLECTIVA CHILE

Estudio de soluciones constructivas informales de reacción al terremoto de 2010
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Varias, Chile
Temáticas
Fase
Propuesta
Premios
IC 1er PREMIO Arquia Próxima 2012. Fundación Caja de Arquitectos de España // IC FINALISTA XII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo 2013
Cliente
Equipo
Zoohaus
Colaboraciones
Entidades
AECID, Laboral Centro de Arte y Creación Industrial, Ayudas a la Creación Contemporánea - Matadero, Ayuntamiento. de Madrid, Universidad de Chile
Enlaces
1er PREMIO Arquia Próxima 2012, Web IC: IC Chile, Fundación Arquia: Inteligencias Colectivas 2.0
Créditos Fotos/Videos

IC Chile se realizó en colaboración con la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, como proceso de investigación, reflexión y propuesta en relación a la catástrofe producida por el terremoto del 27 de febrero de 2010 y sus repercusiones sobre los habitantes de las localidades chilenas afectadas.

El 27 de febrero de 2010, Chile fue afectada por un terremoto de 8.8 grados Ritchter que tuvo repercusiones como tsunami en varias localidades costeras y afectó, especialmente, a las áreas del centro-sur del país: principalmente, a las regiones del Maule y del Bío-Bío (en menor medida a Valparaíso, Metropolitana de Santiago, O’Higgins y La Araucanía). El sismo es considerado como el segundo más fuerte en la historia del país y uno de los cinco más fuertes registrados por la humanidad. Los daños fueron severos: 521 fallecidos, 2 millones de damnificados y unas 500 mil viviendas gravemente dañadas. Se estima que es la peor tragedia natural vivida en Chile desde 1960.

En Chile, este tipo de manifestaciones no son para nada excepcionales, sino que se repiten con relativa asiduidad, llevándole a ocupar el segundo lugar en cuanto a frecuencia de terremotos a nivel mundial. Si bien los temblores de menor importancia se producen anualmente, cada 10 años se originan seísmos de magnitud superior a 8, y cada 20-30 años se ocasionan situaciones de catástrofe. El terremoto de mayor importancia registrado en la humanidad (9,5 grados Richter) fue el de Valdivia en 1960.

Debido a esta periodicidad, desde los mecanismos administrativos de Chile se han desarrollado ciertos dispositivos de prevención y de reacción en situaciones de emergencia, que han ayudado a disminuir en gran medida el coste del desastre en esta ocasión. Sin embargo, creemos que aún quedan muchos avances que realizar, ya que las consecuencias derivadas de este tipo de fenómenos son muy numerosas y complejas. La reconstrucción de los daños a nivel urbano, tanto desde el espacio público como desde la vivienda, es una cuestión central que aún presenta graves insuficiencias.

El interés de Inteligencia Colectiva 2.0 en este contexto se basaba en varias cuestiones. Conocida la lentitud de la reconstrucción y la afección de los sectores más desfavorecidos de la sociedad, podíamos intuir el afloramiento de gran cantidad de soluciones constructivas improvisadas que buscarían la resolución de problemas concretos en el contexto de catástrofe. Estas soluciones constructivas, además de reflejar necesidades no cubiertas desde los organismos existentes, son ejemplos de otros modos de hacer que nos parece que deberían de ser estudiados. A través de su investigación, encontraríamos sistemas que los ciudadanos habían sido capaces de desarrollar con sus propias manos, utilizando los medios disponibles y gestionándolos de la mejor manera posible.

Además, también suponíamos la existencia de nuevos fenómenos derivados de la situación, a mayor escala y con otras repercusiones en el modo de vida de los habitantes. También creíamos interesante esta mirada, no exhaustiva, desde una perspectiva urbana y sociológica más amplia.

Por otra parte, creemos que esta documentación y análisis abre nuevos caminos propositivos que pueden ser aprovechados en escenarios similares de catástrofe. Dada la frecuencia sísmica de Chile, nos parecía muy pertinente el revisar las soluciones y fenómenos encontrados como puntos de partida para nuevas propuestas. Utilizando las herramientas de la inteligencia colectiva, podremos diseñar soluciones constructivas, sistemas organizacionales y de gestión, estrategias urbanas etc. que ayuden a reformular el modo en que se aborda, no sólo la situación de la emergencia, sino la evolución de la situación post-desastre con la que los afectados se ven obligados a convivir durante un tiempo indeterminado.